quarta-feira, 27 de fevereiro de 2013

Construcción en tierra, vuelta a los orígenes_Jessica Ferrer

Construcción en tierra, vuelta a los orígenes
por Jesica Ferrer, eco-union
"La tierra es el material de construcción más antiguo del mundo. Se han encontrado viviendas en el Turquestán ruso construidas en tierra y piedra que datan del 8000 a.C. Fue elegida como material de construcción en edificaciones defensivas y de culto que se mantienen hoy en día, en las que la durabilidad y resistencia eran el objetivo final, como por ejemplo la “Gran Muralla China” realizada en tapia y revestida en piedra, la base de la “Pirámide del Sol” de Teotihuacan (México) o bien “la Alhambra” en Granada (España).
A pesar de que fueron las casas más primitivas las que se edificaron con tierra cruda, estas técnicas no pertenecen sólo al pasado: hoy en día, de un tercio a la mitad de la población mundial vive en casas de tierra. El uso de estos materiales en la construcción predomina en los países con mayor necesidad de viviendas y menos recursos como sucede en casi toda África, Oriente Medio y América Latina. En China e India hay más de 50 millones de casas de tierra.
En los lugares en que es tradicional se mantiene, y en algunos países occidentales aún se experimenta e investiga sobre sus aplicaciones incluso a nivel de construcción plurifamiliar o prefabricada. Sin embargo, en zonas como Europa, estos materiales están prácticamente ignorados en la construcción nueva, aunque forma parte del paisaje cotidiano en muchas regiones rurales donde todavía se mantienen viviendas y patrimonio de tierra. En estas zonas desarrolladas, también es habitual encontrar vacíos sobre estas materias en los programas universitarios de arquitectura y en la formación reglada.
Las ventajas
Entre las propiedades de la tierra destacan: su inercia térmica, higroscopicidad, reducido consumo energético para su extracción, elaboración, construcción y reciclaje, porosidad (que lo convierte en un buen aislante acústico), entre muchas otras.
Otro aspecto positivo es el mantenimiento de estas edificaciones en tierra por la disponibilidad y fácil aplicación de este material lo que disminuye el coste de mantenimiento. Mediante las técnicas y materiales de construcción locales (con la introducción de mejoras en el diseño, elaboración y transporte) se potencia la pequeña industria y el desarrollo de pequeñas comunidades.
Para fomentar el uso de la tierra cruda muchos arquitectos han introducido mejoras en el proceso de construcción o fabricación del material, dependiendo de la técnica de construcción aplicada. En el caso del tapial, arquitectos europeos como Martin Rauch o americanos como Rick Joy y David Easton, han optado por la prefabricación e introducción de la tecnología mediante el uso de maquinaria auxiliar (martillos neumáticos, apisonadoras mecánicas y encofrados mejorados). De esta manera han disminuido el tiempo de ejecución, reduciendo el precio de la mano de obra que en países europeos y EEUU es el problema principal de la construcción en tierra.
En países africanos, latinoamericanos y asiáticos se ha sustituido la paja o fragmentos de caña utilizados como material estabilizador en el adobe por fibras vegetales como la viruta de madera, afrontando así la creciente demanda de este material de construcción.
En España, la elección de la tierra como material de construcción está condicionada por factores como su disponibilidad en la zona, el coste de la mano de obra, el tiempo de ejecución, la escasez de técnicos formados y la falta de una normativa de edificación en tierra reconocida.
Una de las apuestas más definidas de eco-union (www.eco-union.org) se centra en el estudio y la promoción de la bioconstrucción, entendida como la reinterpretación de la construcción tradicional y la recuperación de materiales de construcción naturales y seleccionados a partir del análisis de su ciclo de vida. Y una de las soluciones que cumplen estas dos condiciones y por las que eco-union apuesta decididamente son las construcciones en tierra y las construcciones con balas de paja.
Hoy día, para levantar nuestros hogares empleamos materiales de elevada energía incorporada, de difícil reciclaje y que en ocasiones incluso incorporan elementos tóxicos, pero si reflexionamos un poco puede que haya motivos más que justificados para volver a reivindicar la sencillez y el sentido común y aplicar las tecnologías de manera inteligente con el objetivo último de reducir al máximo nuestra huella ecológica."











Artigo original publicado em eco-union.org, aqui.

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